Tras más de dos décadas de iniciativas en seguridad del paciente, este editorial reflexiona sobre si este objetivo sigue ocupando un lugar central en las agendas estratégicas de los sistemas sanitarios. A la luz de los datos actuales, los autores destacan que los eventos adversos, especialmente los relacionados con medicamentos, continúan siendo frecuentes y prevenibles. El liderazgo institucional y el papel del farmacéutico hospitalario en la seguridad de la medicación se plantean como elementos clave para reforzar este compromiso.